América Latina, en la vanguardia de la nueva Asociación Global

16. Febrero 2012 por Nils-Sjard Schulz | Categorías: América Latina y el Caribe, Busán, Declaración de Paris

En un mundo en pleno revuelo, América Latina ha tomado las riendas de su desarrollo con cada vez más autoconfianza y capacidades más sólidas. Al mismo tiempo, crecen las expectativas de que una América Latina más próspera contribuya al desarrollo internacional, por ejemplo a través de la cooperación Sur-Sur. Una clave reside en cómo la región se articulará en la gobernanza global del desarrollo, en específico en torno a la nueva Asociación Global surgida en el reciente Foro de Alto Nivel de Busan, Corea.

Con este panorama, el Ministerio de Relaciones Exteriores de El Salvador invitó a las autoridades de cooperación internacional de América Latina, además de un pequeño grupo de representantes de la sociedad civil y de la academia, para evaluar las lecciones aprendidas en Busan y acordar una serie de pasos conjuntos. Un total de 12 países participaron en este seminario inter-gubernamentalen San Salvador.

Dando un sabor latino a la nueva Asociación Global.

En este sentido, la amplia respuesta a la convocatoria salvadoreña, hecha en un plazo bastante corto, deja patente el vivo interés de muchos gobiernos de posicionarse en las agendas globales, es decir, más allá de las coordenadas regionales ya existentes. También demuestra que la región cuenta con una nueva generación de tomadores de decisión, que se acerca a las oportunidades políticas con mayor pragmatismo y una gran motivación por desempeñar un papel firme en las transformaciones globales. Tanto que en el proceso post-Busan, este espacio regional fue la primera iniciativa liderada por países en desarrollo, mientras que en África y Asia-Pacífico las conversaciones entre los Gobiernos son aún muy incipientes.

Enmarcado en reflexiones sobre el contexto político global, por ejemplo en torno al G20 y la conferencia Rio+20, los participantes analizaron los posible aportes latinoamericanos a la construcción de la nueva Asociación Global acordada en el Foro de Busan. Mientras en paralelo se realizó el primer encuentro del Post-Busan Interim Group (PBIG) en París, el debate de San Salvador generó algunos insumos de enorme relevancia estratégica para la región y para las dinámicas a nivel global:

1.- La nueva Asociación se debe construir desde las regiones. - Por ahora, el PBIG se basa en el lema de “country focused, global light” (enfocado en los países, con una estructura global eficiente). Sin embargo, para los países en desarrollo, el debate y la toma de decisión sobre la nueva Asociación Global requieren tiempo, especialmente para respetar el camino ya recorrido a nivel nacional e involucrar a los actores nacionales más relevantes.

Desde la perspectiva de América Latina, parece obvio que una mayor (y más permanente) coordinación regional en torno a la nueva Asociación no sólo mejoraría el flujo de información, sino también facilitaría el aprendizaje mutuo y el refuerzo político de los países. Es probable que esto se haría mejor a través de mecanismos informales, mientras que a medio plazo se encuentren posibilidades de definir mandatos políticos de alto nivel (por ejemplo, en la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, las Cumbres Iberoamericanas, etc.)

2.- La voz latina será más fuerte si se escucha en sus diferentes tonalidades. - Es clave reconocer y apreciar las situaciones específicas de diferentes grupos de países latinoamericanos. En la punta de lanza de Busan se sigue encontrando el grupo SICA+ (que en estos momentos agrupa los miembros del Sistema de Integración Centroamericana, además de República Dominicana y Bolivia), todos ellos con incidencia palpable de la ayuda oficial en sus políticas públicas.

Complementando la voz muy clara del SICA+ en el PBIG y otros espacios, existe un segundo anillo de países, con mayor grado de desarrollo, que se ven afectados por los cambios específicos en el sistema de la cooperación internacional, tales como el nuevo enfoque de la Comisión Europea de retirarse de los países de renta media. En este aspecto, se prevé llegar a una respuesta conjunta de los países, incluyendo los SICA+, a los planes de la Unión Europea. La clave será coordinar el núcleo SICA+ con su anillo, en el que se encuentran países como Chile, Colombia y México, para asegurar el mayor apoyo mutuo posible.

3.- Los liderazgos nacionales necesitan un compromiso conjunto. - Algunos países latinoamericanos ya han tomado riendas en la nueva Asociación Global. Honduras fue un sherpa muy proactivo en las difíciles negociaciones de Busan, y sigue como miembro del PBIG. El Salvador tiene un marcado interésen esta agenda, lo cual se ve reflejado en el evento organizado y una comunicación cercana con Honduras que hoy por hoy ya constituye una especie de “eje centroamericano”. Por otra parte, Colombia está al cargo del Bloque Temático de Cooperación Sur-Sur y Triangular, sin duda una pieza muy dinámica de la Asociación Global.

En todos estos casos, se requiere generar un respaldo mucho más sistemático de los demás países, para generar un fuerte apoyo político y contribuir a contenidos técnicos, idealmente en una creciente división del trabajo entre los países. Este compromiso conjunto será una precondición para un fuerte impacto de la región en la agenda global, en base del amplio “capital regional” que suponen las iniciativas de diferentes gobiernos y el liderazgo de directores y equipos profesionales en diferentes gobiernos.

4.- Toca actuar ahora. - Según los planes del PBIG, los nuevos indicadores para medir la calidad de la cooperación internacional se definirán hasta junio de 2012. Estos indicadores rigirán la nueva Asociación Global a lo largo de al menos tres, posiblemente ocho años (hasta 2020). Dado que se verán inmediatemente afectados, es urgente que los países empiecen a formar parte de este ejercicio de diseño que se encuentra abierto a su participación, pero que carece de formas para dar voz a los ‘países mudos’. Un tema esencial reside en la necesidad de respetar los procesos ya iniciados a nivel nacional, donde ya existen sistemas gubernamentales de seguimiento y evaluación que conviene adaptar y consolidar, en vez de reconstruir por completo.

Una primera ronda de indicadores se finalizará el 27 de febrero. Sin duda un plazo un tanto irrealista, en el que sin embargo es clave mostrar presencia y acordar, adentro de la región y en especial del grupo SICA+, los procedimientos para asegurar que los nuevos indicadores globales reflejan las prioridades nacionales. En paralelo, también se puede avanzar en indicadores específicos que permitan una mayor adaptación a las características y necesidades de la región, en un esfuerzo que el SICA+ ya había iniciado en preparación del Foro de Busan.

En vista de toda esta gama de voluntades, capacidades y liderazgos, América Latina se encuentra con un enorme potencial de actuación e impacto en la nueva Asociación Global, en beneficio no sólo de la región, sino del mundo en desarrollo en su conjunto. Las próximas paradas de la trayectoria latina ya están acordadas con una reunión en Uruguay justo después de Semana Santa (11-13 de abril) y un retiro inter-regional en Honduras el 5 y 6 de mayo.

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El seminario “América Latina en la nueva asociación global para el desarrollo” se celebró el 13 y 14 de febrero de 2012 en San Salvador, más información aquí y aquí.

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