Apostar por el desarrollo no sólo es lo más justo, sino también lo más inteligente

24. Enero 2012 por CIECODE | Categorías: Coherencia

Para muchos ciudadanos españoles la lucha contra la pobreza y la desigualdad en el mundo es un imperativo moral de nuestra sociedad, al que se debería dar la máxima prioridad política. A pesar de ello y de los avances realizados por en los últimos años hacia una gestión más responsable y sostenible de su acción exterior, esta perspectiva no ha sido capaz de movilizar suficientemente la voluntad social y política de nuestro país, relegando estas cuestiones a un segundo orden de prioridades.

La tesis principal de partida del informe “Hacia un Libro Blanco de la Política Española de Desarrollo” del CIECODE es que el bienestar y la seguridad de y de los españoles están relacionados, no teóricamente, sino de forma real y directa con el porvenir del resto de países. Lo que este informe propone es que, para sentar las bases de un futuro próspero y defender sus intereses de forma inteligente, eficiente y estratégica debe incorporar el desarrollo internacional y la lucha contra la pobreza como elementos clave en los procesos de adopción de decisiones políticas. La práctica política española se encuentra aún lejos de esa situación.

La percepción del Estado sobre su ámbito de responsabilidad para la promoción del desarrollo internacional y la lucha contra la pobreza se limita casi exclusivamente a la “política de cooperación”, en la que la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) es la principal herramienta. Sobre las políticas comerciales, migratorias, climáticas, fiscales, agrícolas o de seguridad –en las que reside el mayor impacto de sobre el desarrollo – sólo existe el compromiso legal de la “coherencia de políticas para el desarrollo”, que no ha llegado a calar en el modus operandi de la política española y carece, a día de hoy, de relevancia política práctica.

Para realizar el análisis de la política española de desarrollo internacional y su encaje con la estrategia amplia de en el exterior, el CIECODE ha empleado en este informe tres herramientas básicas:

  1. Una serie de retos globales que definen el contexto al que tendrán que hacer frente y el resto de la comunidad internacional en materia de desarrollo durante los próximos años: la cronificación de una crisis alimentaria global; el agotamiento de recursos básicos y la carrera por la tierra, el agua y la energía; el deterioro de los servicios esenciales y las redes de protección social como consecuencia de la caída de la financiación del desarrollo; el desgobierno de los flujos migratorios internacionales y los Estados frágiles y las crisis olvidadas.
  2. Las siete políticas españolas con mayor impacto en el desarrollo internacional, que contienen los instrumentos con los que cuenta para contribuir a la respuesta de los retos globales del desarrollo y que contienen lo que el CIECODE propone que sea la “Política Española de Desarrollo Internacional”: ayuda al desarrollo; fiscalidad internacional; cambio climático y energía; construcción de la paz y comercio de armas; migraciones internacionales; comercio internacional e inversiones; y gobernabilidad global.
  3. Cinco objetivos estratégicos de la acción exterior española, que se podrían ver influidos por la forma en la que proceda en materia de desarrollo internacional: credibilidad y eficacia de en el exterior; promoción de un gobierno eficiente de los asuntos globales; promoción de la estabilidad económica y la creación de empleo en ; consolidación de entornos más seguros; frenar el cambio climático y el agotamiento de los recursos naturales en .

La combinación de estos tres elementos pretende responder a una pregunta fundamental: partiendo del contexto actual ¿es posible crear círculos virtuosos entre algunos de los objetivos estratégicos de la política exterior española y los que corresponderían a una política de desarrollo internacional madura y ambiciosa? Para hacerlo, el informe utiliza una metodología sencilla en la que propuestas específicas de cada una de las siete políticas nacionales con impacto en desarrollo que son evaluadas de acuerdo a su relevancia para cada uno de los cinco objetivos de la política exterior española. En total, el CIECODE ofrece 22 propuestas políticas que el Gobierno debería priorizar en su agenda de lucha contra la pobreza y promoción del desarrollo.

Los ámbitos de incidencia de los retos globales del desarrollo trascienden las fronteras tradicionales entre políticas. Para poder abordarlos es necesario gobernar la “acción exterior” de forma integral, gestionando estratégicamente materias transversales. La Administración española tiene poca tradición en este asunto y carece de los cauces institucionales necesarios para la adopción de políticas transversales que involucren de forma natural a las distintas áreas de gobierno con competencias en “asuntos exteriores”.

A causa de su falta de visión de conjunto, hace un uso ineficiente de sus recursos y pierde constantemente oportunidades de maridar sinergias entre temas, de maximizar el retorno positivo de sus políticas y de establecer relaciones de largo alcance con socios estratégicos.

La definición de una política exterior basada en este enfoque comprehensivo es compatible con un contexto de reducción del gasto público, aunque exige garantizar apuestas presupuestarias estratégicas, como impedir caídas aún mayores de la ayuda. Las implicaciones más relevantes, sin embargo, están relacionadas con los mecanismos institucionales de coordinación entre las diferentes políticas que afectan a los países en desarrollo, así como en la elaboración de una estrategia holística. Ése es precisamente el papel de un Libro Blanco de la Política Española del Desarrollo como el que propone este informe. En el mundo interdependiente del siglo XXI, apostar por el desarrollo no sólo es lo más justo, sino también lo más inteligente.

Para ver las principales conclusiones y recomendaciones del informe pinche aquí.

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