Políticas de construcción de paz en España - El rol de las comunidades autómomas

21. Mayo 2010 por Foro AOD | Categorías: Coherencia, Instrumentos de ayuda, Reforma institucional

Si bien el 61,7% de los países considerados prioritarios por los organismos públicos de cooperación de las comunidades autónomas (CCAA) y AECID se encuentra en situación de tensión o de conflicto armado, los organismos públicos de cooperación de las comunidades autónomas no tienen políticas coherentes de cooperación para la paz.

Cada vez son más los organismos que reconocen que la cooperación implementada en contextos de conflicto armado o de tensión deben tener unas actuaciones específicas sensibles al conflicto. Así el CAD emitió varias directrices con este empeño (Conflicto paz y cooperación para el desarrollo en el umbral del siglo XXI (1997),  DAC Guidelines – Helping Prevent violent conflict (2001), o Guidance on Evaluating Conflict Prevention and Peacebuilding Activities (2008) [pdf], que han sido recogidas, entre otras aportaciones relacionadas con la , por la Estrategia de de la cooperación española para el desarrollo publicada por el MAEC/AECID en el 2007 [pdf].

Un estudio realizado por l’Escola de Cultura de Pau ha investigado, dos años después de la publicación de la estrategia, cuál es el grado de cumplimiento de tal estrategia por parte de las comunidades autónomas (ver resultados). Algunas de las conclusiones más relevantes son:

  1. No existe una coherencia de políticas de cooperación en cuanto a : no existe una relación coherente entre la situación de paz o de conflicto en la que se encuentran los países prioritarios, y el hecho de que un Plan director se plantee o no objetivos de o de sensibilidad al conflicto;
  2. No se conocen suficientemente los marcos legales ni las teorías que apuestan por la sensibilidad al conflicto: Solo un 37,6% y un 50% del personal técnico entrevistado han leído las directrices del CAD sobre cooperación y conflicto y la estrategia de respectivamente. Solo un 25, 1% ha leído algo acerca de las teorías de sensibilidad al conflicto;
  3. 4 Comunidades autónomas, y el MAEC definen objetivos de paz y los concretan en actuaciones bien específicas, lo cuál demuestra un interés considerable por promover la ;
  4. Los recursos asignados a la paz son fluctuantes y ajustados. Aunque el MAEC comenzó a diferenciar los gastos en prevención de conflictos y en en el 2006, algunos técnicos han manifestado dudas a la hora de atribuir un gasto a la o a otras partidas. Así, se observa un gasto medio en el 2006 del 2,88%, y en el 2007 del 0,61%. Queda pendiente investigar si esta reducción  se debe a un menor interés por el tema, o a una atribución distinta de las partidas presupuestarias;
  5. En el momento del estudio, algunas agencias ya contemplaban la en su estructura organizativa, como es el caso de la Agencia Catalana de Cooperación al Desarrollo AECID, con 2 personas en plantilla dedicadas a la ;
  6. Las políticas marcadas por los planes directores no siempre quedan recogidas en las convocatorias, como queda patente en el hecho que de las 33 convocatorias que complementan planes directores que sí han definido objetivos de paz, dos tercios reflejan estos objetivos y un tercio no menciona la paz.
  7. En cuanto a la formación, el personal técnico de dos agencias de cooperación autonómicas ha asistido a formaciones internas sobre y sensibilidad al conflicto, y una ha organizado formaciones para ONGs sobre el tema.

Visto este panorama, es fácil deducir que aunque no son pocas las medidas ya existentes sobre y sensibilidad al conflicto, queda mucho camino por recorrer para una plena aplicación de la Estrategia de de la cooperación española. Para ello, las comunidades autónomas podrían atender algunas de las siguientes recomendaciones:

  • A la hora de definir la estrategia de cooperación, tener en cuenta en qué medida los países prioritarios y los que reciben más ayudas están en situación de tensión o de conflicto armado.
  • Para ello, incorporar las directrices del CAD sobre cooperación en contexto de conflicto armado, o de la Estrategia de de la Cooperación Española.
  • Reflejar el tipo de aproximación de la agencia de cooperación (, sensibilidad al conflicto o ambas) en la estructura de la agencia.
  • Considerar la pertinencia de establecer un porcentaje mínimo de recursos para acciones de .
  • Garantizar la coherencia entre los objetivos de los planes directores de y/o sensibilidad al conflicto reflejándolos en las convocatorias y los formularios.
  • Incorporar en los formularios preguntas específicas que permitan evaluar hasta qué punto se han tenido en cuenta las consideraciones de sensibilidad al conflicto.
  • Establecer y fomentar que los proyectos hagan evaluaciones intermedias y finales que permitan apoyar la valoración del impacto que éstos generan en el contexto, y tomar medidas para maximizar los impactos positivos y limitar los negativos.
  • Promover la formación del personal técnico de las agencias de cooperación y de las ONG en temas de y de sensibilidad al conflicto.
  • Participar en foros de reflexión, ya sea con los receptores de fondos, o en otros marcos, para crear conocimiento en y sensibilidad al conflicto.

(contribución de Miriam Acebillo Baqué, Gema Redondo de la Morena y Cécile Barbeito Thonon, miembros de la Escola de Paz, el centro de investigación para la paz de la Universidad Autónoma de Barcelona)

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