Límites y oportunidades en la relación migración y desarrollo

2. Septiembre 2009 por Zaloa Rasines Gonzalez y Graciela Rico Pérez | Categorías: Coherencia

FRIDE presenta su documento “en contexto” sobre los límites y las oportunidades en la relación migración y desarrollo. Analizando el nuevo concepto de “ y desarrollo” acuñado como tercer eje del enfoque global para la de la UE, el documento busca facilitar la comprensión del fenómeno desde el punto de vista del desarrollo, recorriendo no solo las posiciones de los principales actores en la materia - UE, España, organismos internacionales- sino también dando pistas sobre los principales debates y retos.

¿Pueden las políticas migratorias tener un impacto positivo en los procesos de desarrollo de los países de origen y de transito?, ¿pueden contribuir las políticas de desarrollo a frenar la inmigración?

Preguntas y reflexiones vigentes en este nuevo curso que se inicia y que traerá novedades en materia migratoria a nivel europeo con el borrador sobre política de inmigración prometido por la presidencia de turno sueca, cuyo seguimiento recaerá en la presidencia española en la UE.

Desde el foro AOD animamos una reflexión sobre el tema teniendo en cuenta las tendencias europeas en políticas de y de desarrollo.

La criminalización del inmigrante irregular en Italia mediante una ley, aprobada por el parlamento italiano el pasado 9 de agosto, ha levantado la voz de alarma entre las organizaciones de derechos humanos.
El inmigrante sin papeles en Italia se verá expuesto a multas de entre 5.000 y 10.000€ además de la expulsión inmediata. También se penalizará con cárcel a aquellos italianos que alquilen pisos a inmigrantes irregulares, y se endurecen las condiciones para los matrimonios mixtos. La medida más controvertida es la creación de patrullas de vigilancia civiles para identificar a inmigrantes irregulares. ACNUR ya avisa de la amenaza que supone esta ley para la Convención de 1951 sobre Refugiados

Más allá, Italia exige un mayor compromiso de la UE y de todos los Estados Miembros en la distribución de los inmigrantes que llegan a las fronteras europeas. La presidencia de turno sueca se compromete a preparar para finales de octubre 2009 un borrador sobre la política de inmigración europea para ser discutido durante un encuentro entre Ministros de Exteriores de los Estados Miembros de la UE.
Este documento debería de suponer un avance - queda por ver en qué sentido - en materia de política migratoria europea, asunto de alta importancia en la agenda política europea pero terreno de difícil concertación de intereses entre Estados Miembros.

El marco de una política de europea queda establecido en el Enfoque Global adoptado por el Consejo en 2005, integrando tres ejes: regular, irregular y y desarrollo. Hasta ahora, es en materia de regular y de irregular donde se han producido más avances.

Precisamente sobre y desarrollo versará el próximo informe del PNUD sobre Desarrollo Humano, previsto para este mes de septiembre. El impacto de la sobre el desarrollo humano en los países de origen, y el impacto del desarrollo humano en la , viene determinado en gran medida por las capacidades y el acceso a los recursos de los emigrantes.

Unas políticas de acceso restrictivas por parte de los países de destino aumentan el coste y riesgo de las migraciones. Es por ello que la coherencia de políticas para el desarrollo, compromiso manifiesto de la UE, debe de sustentar el diseño de una política europea de inmigración, en el respeto de los derechos civiles fundamentales de las personas.

¿Cómo combinar coherentemente el control de las fronteras exteriores de la UE, con la necesidad de mano de obra extranjera y con una política europea exterior favorable al desarrollo de los países de origen de inmigrantes y respetuosa con los derechos fundamentales?

Feliz inicio de curso a todos.

  1. Una respuesta a “Límites y oportunidades en la relación migración y desarrollo”

  2. 3.Septiembre 2009 por Montserrat Rodríguez Ortiz

    Opino que puede ser muy coherente controlar las fronteras exteriores, siempre que sea exclusivamente y seriamente contra la entrada de productos cuyo origen no garantice condiciones dignas de trabajo y el respeto a los recursos naturales.
    Así se apoyaría una política exterior favorable al desarrollo de los países de origen de los inimigrantes, se respetarían y promoverían los derechos fundamentales y se reducirían las causas económicas de la migración. No sería tan necesario, en ese caso, controlar la entrada de personas, ya que no serían tantas las que querrían venir a Europa si en sus países puediesen vivir con dignidad de los frutos de su trabajo.

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