Mirando con lupa: la eficacia de la cooperación pública navarra
20. Mayo 2009 por Alicia Aleman Arrastio | Categorías: Reforma institucionalTambién en provincias, nos hemos puesto manos a la obra para analizar la eficacia de nuestra cooperación. Y la hemos mirado con lupa, a detalle, para comenzar a descubrir qué aspectos de la agenda de la eficacia nos aplican, y cuáles no. Nos gustaría contribuir a este debate, con la lupa en la mano. Por ahora, son cinco los grandes retos que hemos identificado.
ALBOAN acaba de publicar el informe “Solidaridad con eficacia: los retos de la cooperación pública navarra”. Partiendo de una descripción del importante camino recorrido, desde sus orígenes misioneros hasta su progresiva formulación como política pública, se ofrece la siguiente fotografía de la solidaridad pública navarra en 2008: 20,69 millones de euros ejecutados, canalizados en más de un 95% vía subvenciones a ONGD y una importante trayectoria de 19 años de gestión.
El grueso del estudio se centra en la descripción de los cinco retos que se les propone al conjunto de actores de la cooperación para 2009.
El primer lugar, se describe un reto de carácter administrativo y organizacional. Existe una situación de congestión en la “cadena de la ayuda navarra”, que tiene repercusiones especialmente negativas sobre las intervenciones tanto en Navarra como en el Sur. Esta situación conlleva altos costos administrativos y financieros para el conjunto de sistema, resta eficiencia, eficacia y calidad a la solidaridad que practicamos, y cuestiona nuestra práctica del principio de “apropiación democrática”.
En segundo lugar, la crisis no es una excusa para retrasar el cumplimiento de los compromisos. En 2009, el Gobierno de Navarra ha destinado 21, 6 millones de euros a cooperación, de un presupuesto total de 4.301 millones de euros, lo que nos posiciona en una situación de incumplimiento (0,5%) con respecto al objetivo de cumplir con el 0,7% de los presupuestos esbozado en el I Plan Director aprobado. Así mismo, el presupuesto no avanza al ritmo necesario para poder cumplir con el compromiso adquirido en el Pacto Navarro Contra la Pobreza: 31 millones de euros a cooperación en 2012.
En tercer lugar, analizamos el reto del alineamiento estratégico de las intervenciones de cooperación y educación para el desarrollo con los objetivos planteados en el I Plan Director Observamos saldos importantes entre lo presupuestado y lo ejecutado, de 2,1 millones en 2008, y una escasa repercusión de la herramienta de programas, vinculada a la situación de congestión del sistema. La situación es realmente preocupante para la Educación para el Desarrollo, un campo especialmente prometedor para la cooperación pública navarra. También se percibe la tensión de inicio existente entre unos proyectos y programas elaborados “a demanda” y su ajuste con la planificación, y la necesidad de profundizar en el estudio del valor agregado de las intervenciones en los espacios geográficos donde se concentra más ayuda.
En cuarto lugar, constatamos que la participación puede ser más efectiva. Los tres espacios existentes para la participación y el debate, el Consejo de Cooperación, el Parlamento y la coordinadora de ONGD de Navarra, padecen síntomas de fatiga y debilitamiento, y se debe plantear tanto la revitalización de los tres espacios como una mejor articulación entre los tres.
En quinto lugar, observamos la existencia de la regla 10/1/1 de la cooperación navarra, esto es, los fondos de cooperación del Gobierno de Navarra son diez veces superiores a los fondos del Ayuntamiento de Pamplona, que equivalente al conjunto de la cooperación del resto de ayuntamientos y concejos. La coordinación interinstitucional es un reto que implica más frecuencia y una mayor formalización de estas relaciones.
¿Es parecido el panorama de la cooperación descentralizada de tu comunidad?
