La Salud en el Plan Director y los retos para su implementación

28. Abril 2009 por Carlos Mediano | Categorías: Salud

La cooperación española tiene un nuevo Plan Director que supone un avance en el desarrollo de su trabajo en la cooperación sanitaria, si bien es necesario precisar ciertos elementos para mejorar la eficacia del trabajo en .

El 13 de febrero de 2009 el Consejo de Ministros aprobó el nuevo de la cooperación española, que puede suponer importantes cambios en el trabajo en el sector de la cooperación en , siempre y cuando la se nutra de los elementos necesarios para implementar adecuadamente este Plan Director .

A nivel general podemos decir que se ha mejorado la planificación de la cooperación española, aunque podemos observar ciertos claroscuros de este III Plan Director. Este documento ha sido gestado con la participación de la sociedad civil, si bien esta participación no ha permitido incluir aspectos tan básicos como las previsiones presupuestarias, que permite visibilizar los compromisos que adquiere la cooperación española.

Si centramos nuestra mirada a la , se mejoran los fundamentos del trabajo en el sector. Al concepto de como derecho humano se le suma el de considerar la como un bien público, lo que refuerza la importancia del sector en la cooperación y en el desarrollo de los pueblos. Si le sumamos que incluye los principios de la Atención Primaria de y el refuerzo de los sistemas de podemos inferir que este Plan adecua sus acciones a la problemática real de , a pesar de que echamos de menos que se plantee el valor añadido de la cooperación española en este sector.

Pero la cooperación española tiene varios retos para hacer cumplir los objetivos de de este Plan Director.

El elemento ya comentado del desconocimiento de cuanto se va a gastar en en general y en sus distintos objetivos específicos impide valorar en el futuro los compromisos y ver donde la cooperación española quiere poner el acento en .

La cooperación española propone por primera vez unos criterios para la colaboración con iniciativas multilaterales y/o público privadas en . Por ejemplo, las iniciativas que desarrollen medicamentos o vacunas deben permitir el acceso a la población más vulnerable a los productos que desarrollan. Este es un aspecto importante que veremos como desarrolla su aplicación. Por una parte, existen más de un centenar de estas iniciativas público privadas que pueden ser “seleccionables” por la cooperación española, y por otra es un sector en alza: en 2007 la cooperación española destinó más de la mitad de su ayuda en a fondos multilaterales. Sin embargo parece difícil unir los principios de APS de equidad, cobertura y multisectorialidad en la con estas iniciativas verticales que proponen la lucha contra enfermedades determinadas, cuando los problemas de a los que se enfrentan las poblaciones más vulnerables son más estructurales e integrales, como la fragilidad de los sistemas sanitarios (incluyendo la falta de personal) y la falta de acceso al mismo.

Un tercer reto es el de la coordinación. Existen muchos Ministerios e instituciones que actúan en el sector sanitario. La cooperación descentralizada es uno de sus principales agentes, y un elemento claramente diferenciador de otras cooperaciones europeas. En la cooperación descentralizada entran desde CCAA a pequeños ayuntamientos, con diferentes grados de compromiso y planificación en el sector. La cooperación española debe intentar hacer confluir los intereses de todas estas instituciones para mejorar el impacto de las acciones a desarrollar, y solamente se puede conseguir con unos foros de diálogo donde la cooperación descentralizada no solo tenga voz sino también voto en la definición de las prioridades.

Pero el mayor reto que tiene la cooperación española es la coherencia. No es lógico que en el anterior Plan Director se asuma que la ayuda reembolsable, los créditos, no es una herramienta para utilizar en , y en 2007 se cuadruplique este tipo de ayuda, destinado estos recursos a países como China, que utiliza su propia cooperación sanitaria en África como herramienta claramente comercial. Tampoco lo es que ciertas políticas contravengan los principios de desarrollo y cooperación. Saber cual es el papel del Mº de Sanidad y Consumo y de otros Ministerios como el de Industria, Comercio y Turismo o el de Defensa en el sector y la apropiación de los principios del Plan Director es clave, debiéndose priorizar los intereses de y de desarrollo a otro tipo de intereses.

Por lo tanto la cooperación española en debe aprovechar la inercia positiva que debe dar este nuevo Plan Director y pasar de las palabras a los hechos. Para ello deberá dotarse de una estructura adecuada que le permita impulsar la coordinación interna de la multitud de actores que trabajan en este sector, velar por el cumplimiento de los objetivos y luchar por anteponer los principios e intereses de la y el desarrollo sobre los económicos y políticos en toda política internacional apoyada desde España. Sin adecuar los medios humanos económicos y técnicos, y sin una estrategia clara de trabajo en el sector, seguramente comprobaremos dentro de 4 años que este Plan Director no ha sido lo eficaz en la lucha contra las desigualdades en .

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