Apuestas en el Plan Director por la Cooperación Multilateral y la Sur-Sur
11. Febrero 2009 por Chema Vera | Categorías: Instrumentos de ayuda, Multilateralismo, Reforma institucionalQuiero aportar una reflexión general y dos comentarios sobre Cooperación Multilateral y Cooperación Sur-Sur/Triangular. En lo multilateral, España debería reforzar su capacidad de influir en la reforma de los organismos internacionales. En términos de Cooperación Sur-Sur/Triangular cabría ser más ambicioso y apostar con más claridad por esta línea de trabajo, especialmente en América Latina.
Hago referencia a la segunda versión del Plan Director 2009-12 que es la que he trabajado con mayor profundidad.
Creo que este nuevo PD es completo y está bien alineado con los compromisos internacionales de España. Sin embargo y por la experiencia de otras ocasiones, cabe la duda de si un aparato estratégico de esta complejidad, será trasladable a la gestión y operación práctica y cotidiana de la Cooperación Española. El despliegue de las nuevas capacidades en la Agencia y en otras instancias ayudará pero aún así, éste es un interrogante que se mantiene.
El primer tema que quiero abordar de manera sintética es el de la Cooperación Multilateral, a través de cinco puntos:
1. En los últimos años la AOD española ha primado esta cooperación. Ello se ha debido a una apuesta global del gobierno por lo multilateral y especialmente, a la necesidad de canalizar los nuevos fondos de la ayuda. Su importante monto y rápido crecimiento ha dificultado su ejecución a través de instrumentos bilaterales cuyo principal actor la AECI, aún estaba por reformar. Esta apuesta se ha materializado en docenas de contribuciones voluntarias a agencias e iniciativas globales, normalmente a través de fondos “España” marcados.
2. La Estrategia Multilateral no se aprobó hasta el final de la pasada legislatura y el propio PD reconoce entre las lecciones aprendidas, la necesidad de frenar tanto el crecimiento de esta cooperación como su dispersión y falta de selectividad, incidiendo en la necesidad de ser más exigentes con los resultados y la rendición de cuentas de los organismos financiados. Sin embargo, esta orientación no se refleja de manera consistente en el resto del Plan. Incluso se apunta en varios capítulos la necesidad de avanzar hacia contribuciones menos “marcadas”, o sea más “core funding” y menos Fondos especiales.
3. Los organismos e iniciativas internacionales, agencias del sistema de Naciones Unidas, bancos de desarrollo y otros, no han estado exentos de cuestionamientos en los últimos años. Es indudable su papel como promotores de procesos globales, en la acción humanitaria, impulsando y dando seguimiento a acuerdos internacionales o en la gestión del conocimiento, entre otros campos. Sin embargo menos clara aparece su función como ejecutores de programas y proyectos, especialmente en países con un desarrollo institucional aún deficiente pero ya con capacidad de desplegar programas y políticas sociales y económicas.
4. El proceso de reforma de Naciones Unidas, que incluye el avance hacia “una agencia” en los países en desarrollo, apunta en la buena dirección pero se encuentra con resistencias lógicas en los propios organismos abocados a una reconversión profunda y también en algunos gobiernos. Éstos aunque coinciden en la necesidad de limitar el papel de los organismos, deberían replantearse su práctica de subcontratarlos como forma de salvar sus propios controles y burocracias gubernamentales. Además, dado que la cooperación internacional aún se canaliza en buena medida a través de estas agencias, los gobiernos perciben el riesgo de que su reforma suponga un recorte de los fondos de la AOD que llegan al país. Finalmente, existe un apreciable consenso en la necesidad de incrementar la eficiencia de los grandes organismos y bancos de desarrollo, aligerando sus costes, así como de mejorar su orientación a resultados y rendición de cuentas.
5. Creo que España debe mantener su apuesta por lo multilateral, fortaleciendo espacios políticos comunes para abordar problemas que son de todos, más allá de las fronteras. Pero considero que es un error trasladar esta visión a una financiación indiscriminada de los programas de las agencias internacionales. Una mayor selectividad es imprescindible. Creo además que para lograr objetivos de desarrollo en los países, la prioridad debe ser el fortalecimiento y el financiamiento de las políticas públicas a través de instrumentos tradicionales e innovadores de la cooperación bilateral. También sería bueno incrementar los recursos que se canalizan a través de las organizaciones sociales y de los organismos regionales que promueven procesos de integración. Dado el volumen de fondos que dedica, España debería reforzar su capacidad de influir en la reconversión de los organismos internacionales, lo cual requiere de estrategia y sobre todo de táctica y recursos.
El segundo tema que abordaré en este comentario es el de la Cooperación Sur-Sur y Triangular.
1. El PD recoge en varios lugares referencias a este tipo de cooperación lo cual considero que es un avance positivo. La apuesta sin embargo aparece aún débil, producto seguramente de la escasa experiencia española en el apoyo a la Cooperación Sur-Sur y en la utilización de la triangular como una forma más de trabajar con los países en pos del desarrollo.
2. Aunque data de antiguo, la cooperación sur-sur ha vivido un notable impulso en los últimos años. A pesar de enfrentar retos complejos, esta cooperación aporta como ventajas la cercanía de las experiencias, la mayor horizontalidad y el hecho de favorecer procesos de integración y de buena vecindad. También los costes menores son una ventaja aunque no debería llevar a la subcontratación, en el marco de triangulaciones, justificadas exclusivamente por el ahorro.
3. España ha empezado a firmar acuerdos de cooperación triangular con algunos países de América Latina y apoya la cooperación sur-sur en el marco de Programas como el Iberoamericano de fortalecimiento de esta cooperación o la iniciativa impulsada en el Banco Mundial. Cabría sin embargo ser más ambicioso en este PD y apostar con más claridad por esta línea de trabajo, especialmente en América Latina.
Comentario escrito a título personal.
