El Plan Director ante la Comisión Delegada del Gobierno para la Cooperación y el Consejo de Ministros

5. Febrero 2009 por Stefan Meyer | Categorías: Cantidad de ayuda, Coherencia, Reforma institucional

Las consultas del Plan Director 2009-12 ya han llegado a su fin. En la están cerrando los últimos detalles de las políticas que definirán la cooperación española a lo largo de los próximos cuatro años. En las próximas semanas, el Plan Director se presentará al Consejo de Ministros. Mientras tanto se ha reunido la Comisión Delegada del Gobierno para la Cooperación, un órgano creado por el nuevo Plan Director.

Por primera vez desde su constitución, se ha reunido la Comisión Delegada del Gobierno para la Cooperación al Desarrollo. Presidida por la Vicepresidenta Primera del Gobierno, Mª Teresa Fernández de la Vega, esta comisión pretende dar más peso a los objetivos de la cooperación internacional en el conjunto de las políticas del gobierno. En otras palabras se supone que este es un lugar en el que se puede convencer a otros ministerios para que su actuación sea coherente con los objetivos de la política al desarrollo.

Sin embargo, la primera sesión sustancial no ha matizado muchos asuntos críticos para el equilibrio entre los objetivos e instrumentos de los ministerios, por un lado, y los objetivos de reducir pobreza en el mundo, por otro. El único tema concreto tratado ha sido el instrumento de los , objeto de una larga contestación en la sociedad civil española. El Gobierno propone que este instrumento polémico sea repartido en dos nuevos fondos más especializados:

En esta reunión, la Comisión Delegada también estudió la reforma del Fondo de Ayuda para el Desarrollo (). El Gobierno pretende crear el Fondo para la Promoción del Desarrollo, que estará dedicado exclusivamente a la ayuda al desarrollo, y el Fondo para la Internacionalización de la Empresa, instrumento de política comercial destinado a la internacionalización de la empresa española.

Sin embargo, ya en el Congreso de Diputados se expresaron dudas sobre cómo dar por hecha esta reforma antes de haberla tramitado en las instituciones pertinentes. Y de hecho, últimas declaraciones desde el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio hacen entender que sus Directores no están del todo contentos con la solución propuesta. Aún así, es de esperar que la mano firme de la Vicepresidenta logre separar los intereses y valores que se han mezclado hasta convertir el instrumento del en un cajón de sastre para los intereses empresariales de diversa índole.

Por otra parte, en la primera sesión de la Comisión Delegada se han dado a conocer actuaciones ya complementadas como la Reunión de Alto Nivel sobre la Seguridad Alimentaría (RANSA) y la elaboración del propio Plan Director. Por lo tanto surge la duda de si la Comisión Delegada servirá como instrumento para anclar los valores de reducir la pobreza en el conjunto de la administración general. Para ello, debería dotarse de instrumentos de calidad (más allá de incrementar los fondos multilaterales) y darle capacidades reales para incidir en el conjunto de los ministerios con el fin de que estos se alineen con el espíritu del Plan Director y reduzcan las contradicciones de la actuación exterior española en los países del Sur. Si esto no se logra, la Comisión Delegada corre el riesgo de convertirse en un foro de mera declaración política que utiliza la cooperación internacional para el marketing político doméstico.

Otro asunto resaltado en la Comisión Delegada es la reiterada voluntad de enraizar la política de cooperación en un consenso amplio conseguido a través de la integración de un extenso numero de actores:

El Gobierno quiere también promocionar la participación y la coordinación de todos los actores involucrados: gobiernos, comunidades autónomas, entes locales, ONG´s, medios de comunicación o empresarios.

El proceso de consulta del Plan Director – aunque mejorable – ha sido una primera señal en esta dirección. España se ha unido a la Iniciativa de Transparencia de Ayuda, que fue lanzada en el Foro de Alto Nivel de Accra. La ha promovido una serie de eventos – los diálogos – que le permiten abrirse a un público más amplio. Las Comisiones en el Congreso y el Senado ofrecen un espacio privilegiado para rendir cuentas. Un órgano que queda por reformar es el Consejo de Cooperación para que cumpla mejor con su rol de enlazar ejecutivo y sociedad. Desde su cooptación antes de 2004 (véase José María Vera p. 161), y su reforma en 2005, no ha servido ni como un foro de escrutinio técnico, ni como un espacio para la coordinación interministerial. Al contrario, los expertos técnicos y representantes de la sociedad civil lamentan el apresuramiento en la convocatoria, la baja frecuencia de las reuniones, la sobrecarga del orden del día, que impide un debate sereno sobre los temas, y la conducta de aversión al riesgo por parte del Gobierno, que lleva a evitar que el Consejo se pronuncie vía informes sobre distintos temas. Todo esto ha sido criticado en diferentes informes académicos y de la sociedad civil. Para cumplir con el compromiso de abrir la gestión pública en la cooperación internacional al escrutinio y al conocimiento de la sociedad informada, el Consejo sería sin duda un buen sitio.

Esto parece especialmente relevante en tiempos de crisis financiera que aumenta la presión sobre los compromisos gubernamentales de ayuda internacional. Así, el gobierno irlandés acaba de anunciar que va a recortar su contribución a la ayuda internacional en 2009 en un 10%. Es el primer país que sale abiertamente de la hoja de ruta de incrementar la AOD al 0,7%, a la que la UE da seguimiento a través de la Comisión, por ejemplo en COM177(2008) p 16, y en SEC(2008)432, p.17. Hasta ahora, España sigue manteniendo el compromiso del 0,7 en 2012, llamando al Plan Director 2009-12 el “Plan del 0,7”. Sin embargo, ya se ha notado en los presupuestos generales para 2009 que para este año se aspira solamente al 0,49, por debajo del compromiso del 0,5 que sería la marca para ir hacia el 0,7. Aún está por ver si en 2012 el gobierno cumplirá con su compromiso:

Con este Plan, que marca las prioridades estratégicas de la acción de Gobierno en el ámbito de la Cooperación, el Ejecutivo reafirma su voluntad de alcanzar en esta legislatura el objetivo de destinar el 0,7% del PIB a la ayuda al desarrollo.

El Foro AOD aprovechará la aprobación del Plan Director como una oportunidad para dar el podio a algunos expertos para que nos expongan sus valoraciones y expectativas sobre los cuatro años por venir. Les hemos propuesto que contesten a las tres siguientes preguntas:

  1. ¿En que ámbito el Plan Director propone algo extraordinario?
  2. ¿Cuales van a ser los principales retos de la reforma de la cooperación española en 2009-12?
  3. Si todo va bien, ¿donde estaremos en 2012? ¿Que habrá pasado con / en la Cooperación Española?

En los próximos días publicaremos las respuestas.

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