El resultado de Accra: La agenda de París se profundiza (poco a poco)

4. Septiembre 2008 por Nils-Sjard Schulz | Categorías: Declaración de Paris

A las 17:26 horas de la tarde, el III Foro de Alto Nivel de ha producido su resultado final, la Agenda de Acción de (AAA, disponible en [pdf]). Aplausos algo tibios reflejan el cansancio de los delegados que se mezcla con caras alegres. La alegría se confunde en algunos casos con el alivio de haber dado fin a un proceso interminable de consultas y preparación, los debates apasionados y las largas deliberaciones. Con la llegada de los cargos políticos en la noche de ayer y su deseo de tomar cartas en el asunto, empezó la cuenta atrás para un documento estratégico que marcará las relaciones de la ayuda y el proceso de París a lo largo de los próximos tres años.

Algunos resultados preliminares de las intensas negociaciones, iniciadas a primera hora de la mañana, se han ido calando en los paneles de la sesión plenaria, una puesta en escena que ha evitado que los discursos, ya mil veces escuchados, adormitaran por completo a algunos delegados trasnochados. Dentro de la sala de negociaciones, hubo muchas idas y venidas, con algún toque dramático. Así, la Unión Europea ya tenía preparada una declaración separada (con un plan de acción propio) y Brasil amenazaba con no apuntarse a la AAA, ya que no representaba su espíritu de cooperación Sur-Sur como modelo alternativo a la ayuda de los donantes de la OCDE. En varios momentos, Alemania estaba reclamando compromisos más claros en la división de trabajo, mientras que los países del Sur miembros del “grupo de contacto”, haciéndose eco de la voz de Nicaragua, presionaban hasta el último momento para incluir indicadores más ambiciosos, especialmente con respecto a la predictibilidad y las condicionalidades, y para asegurar el liderazgo de los países en vías de desarrollo en la división del trabajo.

Todo esto ha desembocado en un acuerdo con algunas mejoras importantes con respecto a la Declaración de París que deja la puerta abierta para profundizar el ajuste de la agenda de la eficacia a las cambiantes relaciones entre el Norte y el Sur. Entre los puntos más relevantes  destacan los siguientes:

  • El concepto de la apropiación se ha refinado e incluye más explicítamente a la sociedad civil, parlamentos y gobiernos locales. De gran importancia es el compromiso con la mejora de las capacidades de todos los actores (inclusive los medios de comunicación) en el diálogo nacional sobre las políticas de desarrollo (§13)
  • Se ha introducido un nuevo indicador en el uso de los sistemas nacionales, que tiene un cálculo complicado en el seguimiento actual por parte del DAC. A partir de ahora deberá ascender al menos el 50% de la ayuda al sector gubernamental en 2010 (§15e)
  • En junio de 2009 se iniciará el diálogo sobre la división del trabajo entre países (”cross-country”)  (§17b y c)
  • La cooperación Sur-Sur forma ahora parte de la agenda de París, dedicándose a este aspecto un apartado propio en la AAA, en el que se reconoce que la cooperación Sur-Sur se basa en el principio de no interferencia en los asuntos internos (§19)
  • Se refuerza el concepto de la mutua responsabilidad, en el sentido que sus revisiones deberán complementarse con “datos disponibles sobre los donantes y evidencias independientes creíbles”, además de implicar más activamente a los parlamentos nacionales y la sociedad civil doméstica (§24b) y reforzar los mecanismos internacionales de la mutua responsabilidad (mayor participación de los países del Sur en los peer reviews del CAD) hasta finales de 2009 (§24c)
  • Hay ahora una vinculación clara entre la apropiación nacional y la reducción de la condicionalidad, con un compromiso inicial para hacer transparentes las condicionalidades y adoptar paulatinamente modelos harmonizados y  basados en resultados en materia de condicionalidades (§25)
  • Se ha logrado un compromiso inicial con la predictibilidad a medio plazo, en cuyo marco los donantes comunicarán a los países socios su planificación de desembolsos previstos para los próximos 3 a 5 años (§26c y d).
  • Finalmente y muy relevante para la gobernanza global de la ayuda, se eleva el rol del Foro de Cooperación al Desarrollo del ECOSOC, al que se la AAA agradece su “contribución al diálogo internacional y a la mutua responsabilidad en aspectos de la ayuda”. Al mismo tiempo, se pide al Sistema de Naciones Unidas que apoye la mejora de las capacidades nacionales para la gestión eficaz de la asistencia al desarrollo (§31).

Muchas de las mejoras introducidas corresponden a reivindicaciones de los países del Sur y de la sociedad civil global, aunque es evidente que la AAA queda lejos de las ambiciones en materia de indicadores y plazos. Aún así, representa un avance quizá no emocionante, pero sí necesario y lógico en el proceso de la construcción de una gobernanza global de la ayuda más horizontal. No cabe duda de que el IV Foro de Alto Nivel, previsto para 2011 y para el que Colombia se ha ofrecido como sede, las relaciones habrán evolucionado aún más y seguirán buscando una mayor simetría entre el Norte y el Sur.

Ver la valoración de Juan López-Dóriga, Director General de la DGPOLDE sobre el proceso de y la AAA.

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