Agenda de Acción de Accra: La UE reivindica más ambición
22. Agosto 2008 por Nils-Sjard Schulz | Categorías: Declaración de ParisTras haber pasado por un amplio proceso de consultas, el último borrador de la Agenda de Acción de Accra (AAA) no recibe muchos aplausos. El AAA actualmente disponible [pdf] se publicó a principios de agosto y será la base de las negociaciones ministeriales en el III Foro de Alto Nivel sobre la Eficacia, que se celebrará en Accra entre el 2 y el 4 de septiembre. La ausencia de calendarios e indicadores de progreso ha despertado serias dudas sobre la utilidad del AAA y, en un plano más amplio, el futuro de la agenda de París.
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| OECD/Accra HLF |
A lo largo de las últimas semanas, tanto la sociedad civil como centros de investigación han alertado sobre la decreciente consistencia del documento en aspectos clave cómo la ayuda desligada, las condicionalidades y la predictibilidad. Según EURODAD, la pérdida de calidad de los sucesivos borradores del AAA se debe principalmente a la presión que ejecuta Estados Unidos, un donante aún alejado de los principios de la Declaración de París, sobre el Banco Mundial para diluir compromisos más firmes por parte de los donantes.
Sin embargo, parece que no todos los donantes estén de acuerdo con un acuerdo tibio en Accra. A finales de julio, la Unión Europea (UE) ha fijado las pautas para una posición conjunta de los Estados miembros. Preparándose para un panorama complejo en Accra, el Consejo Europeo ya acordó los mensajes clave que la UE defenderá en el Foro de Accra (comunicación [pdf]), especialmente con respecto a la división del trabajo, la utilización de sistemas nacionales, la predictibilidad y la rendición de cuentas mutua. Según esta comunicación, se requiere un diálogo político más franco para poder acordar un calendario conciso de “acciones ambiciosas, medibles y recíprocas”.
Desde entonces, la UE no se ha quedado con los brazos cruzados frente a un AAA que considera manifiestamente mejorable. En las listas de correos para los participantes del Foro de Accra está circulando una versión del AAA que contiene un total de 12 objeciones por parte del Consejo de Asuntos Generales y Relaciones Exteriores. Especial importancia se da a la inclusión de mecanismos concretos y plazos para cumplir con los compromisos hasta el año 2010 que se deberían medir en el próximo Foro de Alto Nivel que se celebrará en Pekín en 2011. Así, la UE expresa su preocupación sobre la ausencia de calendarios para reforzar el sistema de seguimiento a la Declaración de París (§24 del AAA), reducir las condicionalidades (§25) y mejorar la predictibilidad a medio plazo (§26).
Dentro de esta dinámica, España ha apoyado las posiciones más progresistas dentro del Consejo Europeo, lo que coincide con su línea ya habitual de acercarse al Grupo Nordic+. Según indican desde la DGPOLDE, España reconoce que la agenda de eficacia de la ayuda no sólo constituye una caja de herramientas técnicas, sino que es intrínsecamente una agenda política. Encabezada por Juan Pablo de Laiglesia (Director de la AECID) y Juan López-Dóriga (Director General de la DGPOLDE), la delegación española en Accra pondrá énfasis en el avance y cambio en la naturaleza de las relaciones de ayuda entre donantes y receptores hacia una real asociación de desarrollo entre socios en iguales condiciones, en base de un proceso de aprendizaje mutuo de largo plazo. Entre los puntos centrales de la agenda española en Accra destacan, en consonancia con la posición europea, la definición de plazos más ambiciosos para la desvinculación de la ayuda, la predictibilidad y la mutua responsabilidad, en la que España ha trabajado intensamente a nivel del DAC.
Durante las deliberaciones finales en Accra, la UE, y con ella España, deberá emplearse a fondo para evitar que salga un “panfleto de enunciación de buenas voluntades”, del que alertó recientemente en este foro Mauricio Gómez Lacayo, ex Viceministro Secretario de Relaciones Económicas y Cooperación de Nicaragua. En todo caso, sin compromisos claros por parte de los donantes y sin calendarios para revisar el cumplimiento de los mismos, parece obvio que el AAA causaría un serio desencanto entre los países en vías de desarrollo de los que muchos han invertido grandes esfuerzos para adaptarse a la agenda de París.

