Hacia el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio
8. Julio 2008 por Marina Navarro Mangado | Categorías: Cantidad de ayuda, Coherencia, Declaración de Paris, Sociedad civilEspaña es uno de los 189 países que en el año 2000 firmaron la Declaración del Milenio con el compromiso histórico de acabar con la pobreza. Sobre la base de este compromiso se fijaron los denominados Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM). Estos objetivos reconocen por primera vez en la historia que la lucha contra la pobreza es una responsabilidad política conjunta tanto de los países pobres como de los ricos.
A los países en desarrollo les compete la consecución de los Objetivos del 1 al 7, centrados en mejorar las condiciones de vida de sus ciudadanos y ciudadanas. A su vez, el ODM 8 plantea una serie de metas que los países ricos deben asumir para posibilitar la consecución del resto de los ODM. Entre otras cuestiones los países desarrollados como España tienen la responsabilidad de aumentar y mejorar la ayuda, facilitar las condiciones comerciales a los países en desarrollo y garantizar la sostenibilidad de la deuda externa.
España ha realizado un gran esfuerzo para avanzar hacia el cumplimiento de este Objetivo, pero todavía queda un largo camino por recorrer:
- Los mayores avances se han dado en términos de cantidad de la ayuda. El gobierno español mantiene su compromiso de alcanzar el 0,7% del RNB para ayuda al desarrollo en 2012 y ha cumplido con metas intermedias como el logro del 0.5% del RNB en 2008.
- Este aumento de la ayuda debe venir acompañado con una mejora en la calidad de la misma a través del cumplimiento de los principios establecidos en la Declaración de París. En este sentido, se ha desarrollado un marco de estrategias país y sectoriales que contemplan como eje central la reducción de la pobreza. Sin aumentar la ayuda dirigida a los países menos avanzados, desligar completamente la ayuda y avanzar en términos de armonización con otros donantes.
Para que esta ayuda sea realmente efectiva es imprescindible que los distintos actores que trabajan en la cooperación, la administración central, las ONGs, los gobiernos locales, las universidades, las cajas de ahorro, etc, trabajen de forma coordinada y complementaria. - La aprobación de la Ley de deuda en la pasada legislatura, fue clave para avanzar hacia una gestión sostenible de la Deuda Externa. Queda pendiente para esta legislatura la reforma de los instrumentos generadores de deuda, los créditos FAD y CESCE.
- Por último, y no por ello menos importante, España debe avanzar hacia una mayor coherencia de políticas. No se trata de crear una política para el desarrollo, sino de que todas las políticas trabajen para el desarrollo; ya sean comerciales, financieras o de migración.
España está tomando posiciones en la lucha contra la pobreza, pero ahora llega un nuevo periodo en el que se debe consolidar los avances que se perfilaron en la legislatura anterior.