El valor añadido de ONG
Gran parte de las ONGD están financiadas por fondos públicos. Tras los últimos escándalos de gestión de fondos por parte de algunas ONG, cabe preguntarse cuáles son los mecanismos adecuados para asegurar la rendición de cuentas ante los beneficiarios y los donantes. Mientras tanto, las ONGD se ven ahogadas en procesos administrativos.
¿Cuáles son las buenas prácticas de estos entes públicos para asegurar la calidad y la eficacia de la ayuda que delegan en las ONGD? ¿Se están aplicando estas buenas prácticas? ¿Hay mecanismos eficaces de autocontrol del sector para asegurar transparencia, eficacia y la aplicación de buenas prácticas?
Visto desde una perspectiva más estratégica, se está cambiando el papel de las ONG en el marco de los nuevos mecanismos de financiación y provisión de la ayuda. El discurso internacional exige a las ONGD que se aparten de la provisión directa de servicios sociales y se comprometan más en fomentar la “demanda de buen gobierno”, es decir, en reforzar la sociedad civil para que sea capaz de vigilar el cumplimiento de los principios del estado de derecho, la gestión del presupuesto estatal, la efectividad de las instituciones nacionales y la prestación de servicios sociales. ¿Cómo han reaccionado las ONGD ante estas recomendaciones?
Documento base de FRIDE
Hay una gran fuerza motriz en los enfoques basados en caridad entendida como la convicción sentimental y de valores de que ningún ser humano debe sufrir pobreza y de que la acción samaritana se necesita inmediatamente. Por otro lado, hay un discurso sobre el derecho al desarrollo en el cual se percibe la pobreza como una violación de los derechos humanos, sociales y económicos. Este enfoque reclama un sistema global de justa redistribución y a menudo acaba convirtiéndose en medidas burocráticas a largo plazo, justificaciones y acciones para reformar las instituciones. ¿Dónde se encuentra la “solidaridad” en esta contraposición de la caridad y los derechos?
Ponencia de Miguel Ángel Lombardo, Politólogo, experto en cooperación internacional, consultor en gobernabilidad democrática
“Las ONGs tienen que decidir entre ser un instrumento para ejecutar las políticas sociales de un Estado burocrático que se amplía, o ser activas de manera autónoma en medio de los actuales desafíos ideológicos que tienen que ver con el desarrollo de los pueblos: la identidad y la democracia”.