Cooperación descentralizada
Las entidades públicas en España generan cada año un gran volumen de ayuda y, sin embargo, todavía está por definir cómo estos proyectos de cooperación se integran en las estrategias de provisión de la ayuda española y en las estrategias del país receptor. La crítica a la atomización de la ayuda descentralizada tiene una larga historia. No obstante, algunas cooperaciones descentralizadas españolas se están embarcando en el proceso de comprobar sus ventajas, su utilidad específica y su campo de aplicación.
Más aún, se está formulando una variedad de soluciones institucionales a nivel de las CCAA, tales como los fondos regionales, agencias de cooperación propias de cada CCAA y la asignación de la gestión a organizaciones profesionales. ¿Cuáles son las configuraciones institucionales y las actuaciones adecuadas para utilizar las ventajas de la cooperación descentralizada?
Documento base de FRIDE
Las expectativas puestas en la cooperación descentralizada siguen pendientes de que ésta supere con éxito sus deficiencias y que amplíe sus ventajas comparativas. Entre los retos destacan la dispersión de los fondos, la heterogeneidad de instrumentos y procesos, y la descoordinación entre los actores; en cambio, estas limitaciones contrastan con su cercanía a la sociedad civil en España y – potencialmente – en los países receptores. Ante la cooperación descentralizada en España aún queda el reto de reconciliar con éxito la cercanía con la eficacia.
Ponencia de la Agencia Catalana de Cooperación al Desarrollo, ACCD
En sus marcos legales, la Generalitat de Catalunya tiene especificado su compromiso con la solidaridad y el desarrollo, así como establecida la promoción de programas de desarrollo. Institucionalmente, tiene la Agencia Catalana de Cooperación al Desarrollo y una serie de órganos consultivos. Dentro de sus especificidades, una de las más importantes es que reconoce por Ley que la intervención pública es un complemento y un impulso de las iniciativas cívicas de solidaridad y cooperación.